Un grupo de estudiantes de la Universidad de Guanajuato (UG) festejaron un cumpleaños con una mezcla de agua de sabor y mezcal, popularmente conocida como “aguas locas”.

La bebida se encontraba al interior de un tinaco de 500 litros. La ingesta en exceso de este preparado tuvo graves consecuencias y varios jóvenes resultaron intoxicados.

El alcohol es una sustancia que es depresora del sistema nervioso central, disminuye la actividad del organismo, atrofiando de la coordinación motora, reflejos y actividad cerebral.

En altas dosis, se reduce la actividad del sistema respiratorio, lo cual puede provocar un estado de coma o la muerte.

¿Qué es el mezcal?

Este término de origen náhuatl tiene tres conceptos, en la actualidad:

– Es el nombre común de algunas especies de maguey o agave, en México;

– En su sentido primigenio, se refiere al alimento obtenido de la cocción del tallo y de la base de las hojas de esta planta.

– Y lo más importante: s el nombre de una bebida alcohólica tradicional mexicana, que puede producirse en nueve diferentes estados del país, elaborada a partir de la destilación del corazón del maguey.

Existen diferentes tipos de maguey, y cada uno produce una versión diferente de mezcal; una de las más conocidas, aunque no responde exactamente a la definición tradicional del mezcal, es el tequila.

¿Pero qué efectos tiene el alcohol en nuestro cuerpo?

Una vez ingerida, la bebida va directamente hacia el estómago y el intestino delgado, donde pequeños vasos sanguíneos, lo envían al torrente sanguíneo.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) una bebida alcohólica estándar contiene entre 12 y 15 gramos de alcohol.

Para la OMS un consumo excesivo es cuando una mujer ingiere más de 40 gramos y el hombre, 60 gramos. Se considera un problema de salud cuando se ingieren más de 50 gramos en el caso de las mujeres y 70 gramos en el caso de los hombres.

En las redes circulan un sin fin de videos para preparar ‘aguas locas’  Foto: Youtube Carolina Arrirey.

El alcohol es metabolizado por el hígado, donde las enzimas descomponen el alcohol. Si se consumen grandes cantidades el alcohol en pocas horas, el organismo se satura, y las cantidades adicionales de alcohol se acumulan en la sangre y los tejidos, hasta que puedan ser metabolizados.

Cuando bebemos alcohol en exceso se afectan a distintos órganos de nuestro cuerpo como:

Corazón. Aumenta su ritmo cardíaco, provocando una baja súbita de la presión sanguínea.

Hígado. Entre sus funciones está el filtrar y limpiar la sangre. Se necesita aproximadamente una hora para procesar la cantidad de alcohol de una sola bebida, si la ingesta es mayor, el órgano funcionará a marchas forzadas.

Los efectos del alcohol en el organismo son los siguientes:

  • Lentitud para reaccionar.
  • Somnolencia.
  • Mala coordinación.
  • Irritación del estómago.
  • Afectación de la percepción de los sentidos.
  • Confusión.
Foto: Wikimedia Commons

Trastornos neuropsiquiátricos

Cáncer: mientras mayor sea el consumo de alcohol, mayor es el riesgo para desarrollar cáncer de colon, recto, mama, laringe, hígado, esófago, cavidad oral y faringe.

Trastornos metabólicos, desnutrición por mala alimentación.

Síndrome de alcoholismo fetal y pretérmino: los hijos de madres que consumen alcohol en el embarazo, pueden nacer con discapacidad intelectual y malformaciones características.

Lesiones intencionales, violencia y suicidio.

Con información de elbotiquin.mx
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